«Gana dinero mientras duermes». Es la promesa que acompaña a muchos anuncios de franquicias y cursos sobre el negocio de máquinas expendedoras. Y algo de verdad tiene: una máquina vende a las tres de la madrugada sin que nadie esté detrás del mostrador. Lo que no cuentan esos anuncios es todo lo que pasa entre una venta y la siguiente.
Llevamos en el sector desde 1992 y vemos llegar a mucha gente con la misma pregunta: ¿es rentable el negocio de máquinas expendedoras? Puede serlo. Pero se parece mucho más a un comercio de proximidad que a una inversión pasiva.

Un sector que crece
Los datos generales son buenos. Según el Observatorio Sectorial DBK de INFORMA, la facturación por explotación de máquinas expendedoras en España creció un 6 % en 2024 y llegó a 2.775 millones de euros. El pago con tarjeta y móvil, las máquinas con producto fresco y las tiendas automáticas abiertas las 24 horas han ampliado el negocio más allá de la clásica máquina de chocolatinas.
Pero un sector que crece no significa que cada máquina gane dinero. En vending el margen por producto es pequeño: unos céntimos por lata, por café o por bolsa de patatas. Para pagar una cuota de 100 € al mes con un margen de 30 céntimos hacen falta más de 300 ventas, y eso antes de contar la luz o el combustible. La rentabilidad sale del volumen, y el volumen depende casi por completo de dónde pongas la máquina.
La ubicación lo es todo
Una máquina en una nave con 150 trabajadores a turnos puede vender cada día lo que otra, en un local con poco paso, vende en un mes. Antes de pensar en marcas o modelos, piensa en esto:
- Cuánta gente pasa y cuántas veces. Un público fijo que vuelve cada día vale más que mucho tráfico de paso.
- Si hay alternativa cerca. Con un bar o un supermercado a cincuenta metros, la máquina vende menos.
- El horario. Los turnos de noche, los fines de semana y los lugares sin otra oferta a esas horas son los que mejor funcionan.
- Las condiciones del dueño del espacio. Puede pedirte un alquiler fijo o un porcentaje de las ventas, y eso se come una parte del margen.
En la Región de Murcia, los polígonos industriales (el Oeste en Murcia, La Serreta en Molina, Cabezo Beaza en Cartagena o Saprelorca en Lorca), los almacenes hortofrutícolas en campaña y los centros con turnos son ubicaciones clásicas. Pero esas suelen estar ya atendidas por operadores, y conseguirlas exige ofrecer un buen servicio.
Los gastos que se suelen olvidar
Quien hace números por primera vez suele restar el precio del producto al precio de venta y multiplicar. Faltan cosas:
La máquina. Comprada, alquilada o en renting, es una inversión que hay que amortizar. Lo vemos en cuánto cuesta una máquina expendedora.
El producto que caduca. Lo que no se vende a tiempo se tira. Un surtido mal ajustado es dinero a la basura.
Las comisiones del pago con tarjeta y, si la tienes, la cuota de telemetría.
La electricidad, sobre todo en máquinas con frío.
El vehículo y el combustible para las rutas de reposición.
Las averías. Monederos, espirales, compresores, calderas. Si no sabes repararlas, tienes que pagar a quien sepa, y mientras tanto la máquina no vende.
Tu tiempo. Reponer, limpiar, cuadrar la caja, atender incidencias y devolver el dinero cuando una máquina se traga una moneda. Es el gasto que casi nadie mete en el Excel.
Comprar nueva o de segunda mano
Muchos empiezan con máquinas usadas para reducir la inversión. Puede ser buena idea si la máquina está revisada, pero una mala compra te deja sin margen desde el primer mes. Te contamos qué revisar en máquinas de vending de segunda mano. La otra vía para no desembolsar todo de golpe es el alquiler de máquinas de vending mediante renting.
Las tiendas de vending 24 horas
La variante que más ha crecido en los últimos años son los locales con varias máquinas, abiertos día y noche y sin personal. Tienen más potencial de venta que una máquina suelta, pero exigen más inversión, un buen local y cumplir normas de seguridad y consumo. Lo explicamos en qué hay que saber antes de montar un vending 24 horas.
Entonces, ¿merece la pena el negocio de máquinas expendedoras?
Para quien tiene buenas ubicaciones, tiempo para atender las máquinas y algo de habilidad técnica, el vending puede ser un negocio estable. Para quien busca ingresos sin trabajar, no. Como en cualquier comercio, el que gana es el que repone a tiempo, mantiene la máquina limpia y arregla rápido lo que se estropea.
Si tienes un negocio propio, como un gimnasio, un hotel o una academia, y quieres quedarte con lo que facture la máquina, es más sencillo: el público lo pones tú. Te vendemos o te alquilamos la máquina, te ayudamos a elegir surtido y precios, y si quieres nos seguimos ocupando del mantenimiento. Mira la opción de compra de máquinas de vending.
Y si lo que quieres es ofrecer vending a tu plantilla sin complicarte, lo más habitual es no invertir nada: el servicio de vending para empresas no tiene coste. En cualquiera de los casos, cuéntanos tu idea y te damos nuestra opinión con sinceridad.
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